Volar con una mascota parece sencillo hasta que empiezas a preguntar. La aerolínea tiene sus normas. El país de destino, las suyas. El tamaño del animal lo cambia todo. Y hay situaciones —mudanzas internacionales, animales grandes, destinos con restricciones de entrada— en las que llevar la mascota como si fuera un equipaje de mano simplemente …








